viernes, 25 de septiembre de 2009

Cool down...


Sometimes I get up feeling good but greed gets me down,
I try to think about the highs, the freedom we've found,
When the business in your life don't sit with your soul,
And they treat you like a child they need to control.


The music that we make will heal all our mistakes and lead us,
The music that we hear is always standing near to feed us.
We're all gonna rise above all things that we lack,
Good vibrations that we make will come bouncing back.


The music that we make will heal all our mistakes and lead us,
The music that we hear is always standing near to feed us.
The music that we make will heal all our mistakes and lead us,
The music that we hear is always standing near to feed us.
The music that we make will heal all our mistakes and lead us,
The music that we hear is always standing near to feed us.
A veces me levanto sintiéndome bien, pero la avaricia me baja,
Trato de pensar elevado, en la libertad que hemos encontrado,
Cuando los negocios en tu vida no se sientan con el alma,
Y te tratan como un niño que necesitan para controlar.
La música que hacemos curará todos nuestros errores y nos llevan,
La música que escuchamos está siempre ahí para alimentarnos.
Estamos todos creciendo por encima de todas las cosas que nos falta,
Buenas vibraciones que enviamos vendrán rebotando.
La música que hacemos curará todos nuestros errores y nos llevan,
La música que escuchamos está siempre ahí para alimentarnos.


En quién podríamos confiar, es una pregunta qe nos lleva a un tiempo que no existe y a un viaje astral visionario dónde los beneficiarios de la confianza, actúan de acuerdo a nuestra conveniencia por lo que esperamos y algunas veces por lo que no haríamos en el mismo escenario.
Siempre vemos, pocas veces pensamos - decía un personaje patriótico que no alcanzó a ver el pacto andino -, y se puede confiar en las malas personas porque no cambian jamás decía otro. Pensando en esto, podemos encontrar una vez más ese instinto animal de temerle a lo desconocido, porque confianza, como lo mencionaba, es una apuesta al futuro y que mejor apuesta, que poner las fichas en la casilla que coincide con el número y color en la que se detendrá la bolita... no sería suerte. Y que mayor placer que esperar ansiosos a que una sonrisa del azar filtree con lo que hemos proyectado de nuestra imaginación, eso que no sucede aún pero, en la secuencia de los hechos queda cara a cara con nuestra imagen, se observan comoquien observa su rostro en el espejo y se reconoce. Incluso si alguien no ha ido a un casino, puede experimentar la sensación, la fetichiza, la pone dentro de un anhelo que para algunos es difícil aceptar, para no ver en su próxima peinada frente al espejo sus ojos con algo y mucho de avaricia.
Ya es natural, es tan humana la avaricia y la confianza. No como el control y el frenesí del placer satisfecho, que reposan en nuestra base, nuestra animalidad, nuestro instinto vital...se hace más táctil a medida que el progreso contemporáneo nos lleva en la evolución, es un espiral que asciende pero continúa siendo de lo mismo y viniendo de un mismo origen siempre: de la intención aliementada por el deseo que para mi, es el motor de vida. Una intención deja visto, que existe una referencia de algo que existe en el imaginario y luego el deseo activa la fuerza natural para que se cumpla, para que nuestro imaginaio se enlace con esa conquista o esa frustración y continúe el camino.

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