martes, 12 de enero de 2010


Ella lo miró y en su lenguaje alardeó buscando atraerlo hacia su cama - es allí uno de los lugares donde concluyen en últimas, nuestros deseos con el sexo opuesto: territorio, reproducción y alimento. Su contextura era atlética y si bien, su rostro no era el más icónico hablando de belleza, ella poseía una magia, un atractivo que poseen sólo algunos de cada especie. Un imán que asegura la reproducción, un misterioso y cadencioso juego entre su pelo ondulado, largo y simulando una melena de reina de la selva junto con sus hombros perfectamente brillantes como quien mira una perla destellar bisos ostentosos y de hermosura tal, que sus senos delicadamente justos adornaban el tronco de un abdomen plano y una cintura tan latina como el color de su piel: morena y más morena cuando se paseaba por un clima cálido donde el sol repasaba una y otra vez la intensidad de aquel tono que enloquece a muchos hombres y a este más que a ninguno. Sus caderas simplemente eran un juego diabólico, si concebimos el mito de la morada luciferiana hacia las entrañas de donde pisamos y por esto, no había más remedio que pretender despojar tal mujer de la ropa que la vestía de la cintura para abajo para ver, sin remordimiento alguno y con el desenfreno pasional que lleva su recuerdo, hacia uno de los tres lugares que podría llegar a permitir penetrar con los deseos... su pubis era prominente, deliciosamente prominente y tan tentador como las generosas nalgas que interrumpían con evidencia el curso entre su espalda y las piernas que usaba para caminar, para enredar entre su sexo y en el día que nació este relato para impulsarse en el trampolín de la piscina donde él descansaba y trataba de recuperarse de los excesos de horas anteriores.
Su número se repitió por más de cuatro veces y fue innegable que lo atrajo - no lo suficiente - y lo hizo fantasear con su aire deportista y atlético. Sin embargo, él continuaba con el reposo característico de los habitantes de Bogotá: resaca suavizada por piscina de condominio y baños de sol de corta duración, un almuerzo de alto contenido proteínico animal y la compañía de un tío paterno con inclinaciones etílicas pares y una familia de esposa e hija que ya no era tan similar a la de él, quien para aquel entonces, terminó definitivamente su vida junto a la madre de su hijo que estaba en casi todas las situaciones y se convirtió por alguna razón en el puente para que ella llegara hacia él, él hacia ella y más tarde, buen tiempo después, en razón de su distancia.
Este pequeño ser, con tres años de vida y un flotador que pretendía ser seguro, se confabularon para que ella notara como en la piscina más pequeña, una tira de plástico resistente se introdujera angustiosamente en el lugar que los hombres heterosexuales tememos poner en juego. Así fue como él y ella iniciaron la conversación y aquel niño que desde siempre tuvo facilidades con el lenguaje oral, dio las primeras luces de quien era su progenitor. Claro, dejó en evidencia que era un borrachín soltero y muy entregado padre, no como muchos hombres que dejan el asunto de los hijos a las madres y las abuelas. Este era un padre de los que se enamoran de sus hijos y les celebran hasta el mínimo logro y a veces son peligrosamente blandos creando niños un tanto caprichosos y retadores. Él saludó amablemente como había aprendido en casa, ella respondió de manera efusiva como siempre lo hacía - era parte de su personalidad - y no por la presencia de este joven padre a quien quería mostrarle un poco de sus gustos preferidos: el sexo. A quien no, preguntaría cualquier persona en edad activa, lo curioso fue que él hasta ese momento no lo había escuchado tan directamente de una mujer y tan de prisa pues a los pocos minutos, ambos con el agua hasta el cuello, sentados en un escalón de baldosín azul claro de la piscina y las amenazas de lluvia, tranquilamente afirmó: "lo mejor para estar feliz es el deporte y el sexo". Esa frase lo dijo todo y él que es un hombre tímido pero arriesgado, no tuvo temor de responder con el mismo lenguaje luego de un cruce de palabras zambulléndose un poco y besando con su lengua el ombligo atravesado por el piercing de pepas negra y violeta que ella tuvo por mucho tiempo más. La conversación no fue muy larga pero fue suficiente para que ambos supieran que el lugar de estudios de ella coincidía con el del trabajo de él, también para que la elocuencia y la mirada de ella demostraran su aguda inteligencia, otra de las cosas que verdaderamente enloquecen a un hombre cuyos sentimientos son tan nobles como una tarde con esos abuelos que regalan golosinas y permiten todo con esa cara alegre y el amor en sus recorridas manos.
Él se marcho con un número de diez dígitos en su memoria, ella se quedó con la incertidumbre - según contó después - de si volvería o no a cruzar con aquel sujeto, ambos querían culminar lo que habían empezado. Por esto, sin mucho pensar él guardó el número en el celular de la esposa de su tío y volvió a su reciente morada de soltero junto con sus anhelos de juerga y ella solamente condujo en el auto familiar rumbo a casa y con los pensamientos a millón como suelen hacerlo casi todas las mujeres cuando se les atraviesa algún hombre que cruza cierta línea imaginaria que quien sabe quien conoce.
Él llamó, ella contestó y como queriendo mostrarse sorprendida aceptó la invitación que no por vanidad, él sabía que cumpliría la mujer de los clavados en el trampolín. Fue directo, fue concluyente y a la vez introductorio... una película en casa de cine español que para esa época era el preferido para él por su dramatismo, por el contenido pasional y las historias con un poco u mucho de bizarro, de complejo, de animal, lleno de desenfreno como aún sigue siendo su vida. No porque sus días enteros sean así, ya que la gran mayoría son profundamente monótonos y calmados, pero en ocasiones quisiera vivir como si el apetito se le fuera a extinguir y quisiera no arrepentirse nunca en su vejez de haber privado su cuerpo y su mente de los placeres de la vida: sus placeres. Por eso decidió sin preámbulos atrapar con sus labios y su lengua a semejante mujer, que minutos antes le había advertido que los preservativos que reposaban en la habitación era mejor guardarlos pues no los iban a usar, queriendo dar el mensaje de no soy mujer fácil y el interés no es determinar si lo era o no, el caso es que era una locura para él dejarla ir sin amarla y fue más locura amarla: se enamoró. Su sabor, su figura, su voz, su sentido del humor, su historia corta... no lo sabe, nunca lo averiguó pero luego de un acto de sexo en el que él quiso entregarle ese amor que lleva todo el tiempo en sus ojos, en su forma de comprender el mundo y en su melancólico discurso la tomó en sus brazos y le dejó claro que su tarea no era conquistar chicas y mucho menos ella pertenecía a una lista de ese tipo.

Ella, cansada de algunas cosas de su vida pasada de las cuales él nunca supo mucho, pues como niño él siempre se llenaba de coraje y pretendía ser su único dueño reaccionando con furia irracional, terminó por activar las defensas naturales de ella quien se dejó cautivar por un tiempo pero no el suficiente para decidir entregarse al vacío como él lo hacía. Ella más dueña de sí mostró por mucho tiempo su fervor hacia él y lo amó hasta que se cumplió aquel dicho popular del que sube como palma y cae como coco... fue una historia en balance triste, llena de momentos apasionadísimos y gestos del verdadero amor que sólo los niños saben dar, pero hoy, luego de caminar en la tarde lo encontré a él y en sus ojos pude verlo abyecto con el dolor jamás imaginado, con un luto que supera la muerte porque pude ver como la muerte se lleva a quien quieres, pero este hombre tenía su mente en todos los segundos futuros hasta que su corazón dejara de latir, viendo instante a instante al amor de su vida por quien luchó y quizás no supo luchar, a quien quiso proteger mas la hizo vulnerable...

Lo vi en el lugar que lleva sus recuerdos y sus anhelos, pero ahí ya sus recuerdos no lo dejan vivir y sus anhelos son como la arena que va despojando el mar por más que lo intentes una y otra vez. Vi en su rostro la desilusión y casi logro ver como sus átomos quieren unirse a otros para dejar de ser él, pues sin mayor pretensión de mostrarse suicida se agotó de ser él pues en medio de su romanticismo estúpido y sobretodo innecesario en nuestros días dijo sin ser escuchado: "siempre te quiero bien…" y comprendió que sin él sería la mejor forma en que ella lo lograría así significara su muerte en vida.

lunes, 26 de octubre de 2009

Noche nocturna anochecida en auto




En el estéreo del auto se puede ver la iluminación neonizada color azul, invoca los imaginarios futuristas y del espacio exterior cual si fueran vástagos de ilusión de un producto vendido incluso, más atrás de la mitad del siglo veinte.

En ese instante mi pensamiento divagante no cuestionaba otras posibilidades de nuestro futuro, estaba inmerso en el ritmo potente, cíclico y lleno de extremos graves y agudos que acompañaba ya la calidez de una relación fraternal de años y de sangre. El tono de Camilo parecía nostálgico, para ese entonces y por mucho tiempo lo fue. Sus palabras iban en la dirección de nuestra conversación, su alma traducida en el tono de su voz, añoraba con paciente espera algunos sueños por cumplir pero, no era la espera por cumplir un sueño, no era la espera que involucra la expectativa de un resultado por algo hecho. No. Era más bien un anhelo dirigido al espacio mientras miraba el espejo retrovisor interno del carro verde que bien conducía, con poca prevención pero con pericia.

La noche estaba bien entrada y las calles iluminadas artificialmente de la fría ciudad mostraban un asfalto con brillo húmedo, la urbe estaba en auge y las personas, algunas en tono acorde al nuestro transitaban, se interceptaban de vez en cuando con nuestros destinos y daba cierto clima bohemio a la noche. Los recorridos fluctuaban por los mismos sectores: la zona de mas fiesta y actividad, drogas en todos los tamaños y calidades, prostitutas que no conocimos enjauladas en su sed de progreso y vanidad mimetizando el odio interior con aspectos deslumbrantes en el día cuando las podíamos ver en la cotidianidad pero que se camuflaban con las mujeres que nunca han pisado lugares de aventuras masculinas y depravaciones comunes. En las pocas ocasiones que decidimos bajarnos del auto para acudir al supermercado surtidor de una droga más legal, encontramos -aunque no sé si él lo percibió- gente atiborrada en busca de tejer redes unos con otros, alrededor del alcohol, la droga, las conversaciones, los estilos de vestir y de tendencias de pensamiento; las caras eran un molde social de nuestra cultura: en su gran mayoría cálidos, abiertos, de risas sonoras y amplias. Otros, vencidos por efectos psicotrópicos o quizá por efectos del “amor” de pareja que los mantenía en choque y absortos como si nada de lo que estaba alrededor sucediera, como si el mundo solo dependiera de lo que esa discusión temporal definiera.

El vino tinto creaba una atmósfera agradable, dejaba menos posibilidades al exceso y la pérdida de la cordura que siempre me acompaña hasta cierta cantidad de alcohol. El exceso de todos modos siempre ha sido mi modus operandi, su seducción ha sacado cenas suculentas de mi interior, borró de mi recuerdo llegadas a casa, discusiones, llamadas, acciones por demás vergonzosas que son permitidas igual que la sustancia causante de mi malestar posterior. Una y otra vez mi tejido gástrico me recuerda que no soy bondadoso con mi cuerpo, escudado en mi percepción de que todos los seres humanos tenemos un exceso, un vicio, un apego, algo que sirve de válvula de escape y aunque sea casi imperceptible en algunas personas, acompaña la vida de nosotros los supuestos gobernantes del planeta desde que somos infantes hasta el día que nuestro cerebro está conectado con la realidad que aceptamos colectivamente. Quisiera ahondar en este tema pero creo que primero debo investigar un poco más para hacerlo un tanto más verídico y creíble.

viernes, 16 de octubre de 2009

La religión es una patraña pero esto es apocalíptico



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Para reflexionar:

La dinámica de TODOS los intercambios -económicos, emocionales, etc-, funcionan bajo un simple y pretendido equilibrio de oferta y demanda.

Hace poco me fui con mi novia al Parque del Neusa (cerca a Bogotá, Colombia) por lo que el día anterior pasamos al supermercado para aprovisionarnos. La carne venía en bandeja de icopor con cobertura plástica, el jugo de naranja había en bolsa plástica y en botella plástica, el té si venía en botella de vidrio pero con etiqueta plástica, el jugo de durazno en tetra pack -conserva muy bien pero hay capas que son indestructibles-, el ponqué en bolsa plástica...lo único amigable era el plátano que tiene cáscara que se degrada y la cerveza que venía en botella y etiqueta de papel ¡bendita sea!. Bueno, el caso es que existimos algunos que por lo menos aseguramos llevarnos de nuevo la basura empacada en una bolsa de plástico y luego eso resulta en un acopio de basuras donde se unirá a las demás bolsas y residuos plásticos...

En el supermercado todo está en ese preciado material -para la industria por costos y para nosotros por comodidad-, lo demandamos en proporciones enormes y por eso me pregunto ¿entonces qué hacemos?, podríamos comprar fruta en plaza y empacarla en nuestros envases, ¡si! cuando tienes tiempo, pero parándonos en la realidad de nuestro diario y tomando PROVECHO RESPETUOSO de los avances a los que somos capaces como humanos, podríamos contribuir al desarrollo de una nueva industria en la que los materiales sean rápidamente degradables con reducido impacto ambiental y nuestra comodidad continúe, obviamnete modulando nuestro consumo. Creo que de esa manera ganamos todos: los magnates que venden de forma masiva, el público demandante y sobretodo la vida, el planeta y nuestros descendientes. Por ahora casi nadie hace esos empaques porque es mas caro pues no los demandamos en masa, pero, si el plástico comienza a perder demanda...las leyes ahí entran a jugar un papel fundamental para promover avances tecnológicos que nos lleven quizá en dirección de materiales más amigables pero que, no harán mella salvo que nuestros comportamientos de consumo se hagan en relidad conscientes y dirigidos hacia una meta colectiva: nuestro bienestar y el de nuestros descendientes.


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artículo 1
artículo 2

Maestra vida



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A tu escuela llegué sin entender porque llegaba
en tus salones encuentro mil caminos y encrucijadas
y aprendo mucho y no aprendo nada

Maestra vida camara’a, te da, te quita, te quita y te da
Maestra vida camara’a, te da, te quita, te quita y te da

Paso por dias de sol, luz y de aguaceros,
Paso por noches de tinieblas y de lunas,
Paso afirmando, paso negando, paso con dudas
Entre risas y amarguras, buscando el porque y el cuando.
Maestra vida camara’a, te da, te quita, te quita y te da
Maestra vida camara’a, te da, te quita, te quita y te da
Maestra vida, de justicias e injusticias
De bondades y malicias aun no alcanzo a comprenderte
Maestra vida que ese culpo no perdona
Voy buscando entre tus horas el espejo de los tiempos
Para ver tus sentimientos y asi comprender tus cosas.
Y vi espinas y vi rosas,
Vi morir seres queridos vi bellezas fui testigo
De maldades y de guerras
Vi lo bueno de la tierra
Y vi el hambre y la miseria y entre el drama y la comedia
avance entre agua y fuego
En dios me acuerdo primero
Solo en trance de morirme
O a veces cuando estoy triste mas nunca si estoy contento
No dura agradecimiento
Pa’ aquel que nos da la mano
tan pronto nos sale el clavo
Se olvida to’o el sufrimiento.
Y tengo amigos, conocidos y enemigos,
amores que me han querido
Y rostros que niegan verme
Me encontré frente a la muerte
y en sus ojos vi el sentido
y con el miedo conmigo
Asi yo aprendi a quererte.
Y hoy sé que nada es seguro
Ya que todo es pasajero
La muerte es el mensajero que con la ultima hora viene
Y el tiempo no se detiene,
Ni por amor, ni dinero,
La muerte es el mensajero que con la ultima hora viene
Y el tiempo no se detiene,
Ni por amor, ni dinero.
Maestra vida, me voy persiguiendo al tiempo
A ver si encuentro respuestas, antes de la hora en
que yo muera
Aunque me estoy resignando a esta fatal realidad.

Maestra vida camara’a, te da, te quita, te quita y te da
Maestra vida camara’a, te da, te quita, te quita y te da
Maestra vida camara’a, te da, te quita, te quita y te da
Maestra vida camara’a, te da, te quita, te quita y te da
Te da, te quita, te quita y te da
Te da, te quita, te quita y te da
Te da, te quita, te quita y te da
Te da, te quita, te quita y te da

Maestra vida camara’a,
pero te da, te quita, te quita y te da
Oye, cuando tu menos lo esperas
Va la sorpresa camara’a
Y el tiempo, mira no se detiene
Ni por amor, ni por dinero,
La muerte, compa, la muerte es el mensajero,
Que con la ultima hora viene
Cuando se murió Carmelo
Senti un dolor tan profundo
Que no hallo nada en el mundo
Con que poder consolarme.

viernes, 9 de octubre de 2009

Locura daliniana y obsesión dantesca



Locura daliniana y obsesión dantesca

se empañan sobre el vitral de mi percepción:

sucumben todas las miradas

en un mar de códigos que pierden forma

y luego… ¡fuego!

Psicoanálisis desenfrenado y falto de detalles,

gema perdida en el exhibicionismo parcial de ser

ante los demás.

Sangre que escurre por las paredes de nuestro corazón

y los deseos más escondidos

bombean con tal potencia

que nuestro pensamiento no logra callarlos…

…ese motivo nos dispone a un mundo de disfraces

ya que la fragilidad y levedad del ser

no se ha despojado de aquel día

en que el vino tinto y los manjares

espigaban nuestra tranquilidad

en llanuras de sexo entre burbujas de agua caliente,

la misma agua que hidrata nuestro apetito desértico

del sentido común,

aquel que suple inmediatamente

los vacíos surgentes.

Respuesta de metal y papel

Es la que nos ha dejado sin material

para vivir sin preocupación desde un café sin Internet

o una playa que es testigo de los rugidos eternos del mar,

aunque no se sabe a ciencia cierta

si la arena ruge al sentirse invadida por el mar,

o si es el mar el que ruge de éxtasis

por no saber nunca si termina aquí o allá,

condenado para siempre a un límite variante.

Como el mar y la playa es la relación de todos nosotros:

entre un telón infinito de papeles a representar

ruge estruendosamente

la necesidad de relacionarnos.

Es un bacanal de ritos maquiavélicos

donde el más puro sentimiento

es feliz por el hecho de ser,

pero poco comprende que es por el otro.

Es descontrol además de incomprensión,

porque este mundo no es para comprenderlo

ni para alinearlo con la cordura a través del control

ya que vivirlo es el camino

que nos lleva al lugar inexistente

para este mundo donde todos habitamos

bajo la armonía del latido que nos mantiene vivos.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Cool down...


Sometimes I get up feeling good but greed gets me down,
I try to think about the highs, the freedom we've found,
When the business in your life don't sit with your soul,
And they treat you like a child they need to control.


The music that we make will heal all our mistakes and lead us,
The music that we hear is always standing near to feed us.
We're all gonna rise above all things that we lack,
Good vibrations that we make will come bouncing back.


The music that we make will heal all our mistakes and lead us,
The music that we hear is always standing near to feed us.
The music that we make will heal all our mistakes and lead us,
The music that we hear is always standing near to feed us.
The music that we make will heal all our mistakes and lead us,
The music that we hear is always standing near to feed us.
A veces me levanto sintiéndome bien, pero la avaricia me baja,
Trato de pensar elevado, en la libertad que hemos encontrado,
Cuando los negocios en tu vida no se sientan con el alma,
Y te tratan como un niño que necesitan para controlar.
La música que hacemos curará todos nuestros errores y nos llevan,
La música que escuchamos está siempre ahí para alimentarnos.
Estamos todos creciendo por encima de todas las cosas que nos falta,
Buenas vibraciones que enviamos vendrán rebotando.
La música que hacemos curará todos nuestros errores y nos llevan,
La música que escuchamos está siempre ahí para alimentarnos.


En quién podríamos confiar, es una pregunta qe nos lleva a un tiempo que no existe y a un viaje astral visionario dónde los beneficiarios de la confianza, actúan de acuerdo a nuestra conveniencia por lo que esperamos y algunas veces por lo que no haríamos en el mismo escenario.
Siempre vemos, pocas veces pensamos - decía un personaje patriótico que no alcanzó a ver el pacto andino -, y se puede confiar en las malas personas porque no cambian jamás decía otro. Pensando en esto, podemos encontrar una vez más ese instinto animal de temerle a lo desconocido, porque confianza, como lo mencionaba, es una apuesta al futuro y que mejor apuesta, que poner las fichas en la casilla que coincide con el número y color en la que se detendrá la bolita... no sería suerte. Y que mayor placer que esperar ansiosos a que una sonrisa del azar filtree con lo que hemos proyectado de nuestra imaginación, eso que no sucede aún pero, en la secuencia de los hechos queda cara a cara con nuestra imagen, se observan comoquien observa su rostro en el espejo y se reconoce. Incluso si alguien no ha ido a un casino, puede experimentar la sensación, la fetichiza, la pone dentro de un anhelo que para algunos es difícil aceptar, para no ver en su próxima peinada frente al espejo sus ojos con algo y mucho de avaricia.
Ya es natural, es tan humana la avaricia y la confianza. No como el control y el frenesí del placer satisfecho, que reposan en nuestra base, nuestra animalidad, nuestro instinto vital...se hace más táctil a medida que el progreso contemporáneo nos lleva en la evolución, es un espiral que asciende pero continúa siendo de lo mismo y viniendo de un mismo origen siempre: de la intención aliementada por el deseo que para mi, es el motor de vida. Una intención deja visto, que existe una referencia de algo que existe en el imaginario y luego el deseo activa la fuerza natural para que se cumpla, para que nuestro imaginaio se enlace con esa conquista o esa frustración y continúe el camino.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Otra banalidad trascendental

http://www.youtube.com/watch?v=49UCWUxLRO4

Sueño con una euforia colectiva, a pesar de los problemas ambientales, a pesar de los problemas sociales, a pesar de los problemas humanos...necesitamos - al menos yo - de un poco de fantasía banal como esta.